Winston Churchill es uno de esos personajes colosales de la historia que puede ser calificado como “hombre del Renacimiento”. Este era un hombre que desarrolló su potencial al máximo.

No solo advirtió sobre el peligro que Hitler era mucho antes de que lo fuera; a través de su inteligencia política y su gran poder de oratoria, el primer ministro británico logró llevar a su desmoralizado país a enfrentar a la arrolladora armada alemana. Fuera del ambiente politico Churchill fue merecedor del premio Nobel de Literatura en el año de 1953. Entre sus obras se encuentra la aclamada serie de seis volúmenes sobre la Segunda Guerra mundial.

Adicionalmente resultó ser un apasionado pintor.

En 1948 escribió “Pintar es una distracción total…No conozco ninguna otra cosa que, sin agotar el cuerpo, absorba más completamente la mente. Cualesquiera que sean las preocupaciones de la hora o las amenazas del futuro, una vez que la imagen ha comenzado a fluir, no hay lugar para ellas en la pantalla mental "

Churchill comenzó a pintar en un momento bajo en su vida cuando renunció como Primer Lord del Almirantazgo . Había orquestado la invasión a Galipoli en 1915 que fue un verdadero fracaso. Su hermana lo alentó a tomar un pincel y pronto descubrió la alegría de poner pintura en un lienzo y explorar el color y la luz. La pintura le proveyó la forma de poder aliviar la ansiedad que sentía. Estuvo activo como pintor desde 1915 hasta finales de los 1950´s, años que lo vieron producir más de 500 obras.

Su temática se centró en su amor por los paisajes franceses, la admiración por Gran Bretaña y su arquitectura y los paisajes de Marrakesh. El óleo era su medio preferido y a juzgar por su obra, Claude Monet, Vincent Van Gogh, John Singer Sargent y William Turner fueron grandes influencias.

Churchill no solo era modesto en cuanto a su destreza, sino también tímido a la hora de exhibir sus pinturas, excepto bajo un seudónimo. En 1921, por ejemplo, sus obras fueron exhibidas en París en la prestigiosa Galerie Druet en la rue Royale. Las obras aparecieron bajo el nombre de “ Charles Morin". Luego, en 1947, convencieron a Churchill de que enviara dos pinturas a la Exposición de Verano de la Royal Academy con el nombre de "David Winter". Ambas obras fueron seleccionadas y colgadas.

El estudio objetivo de las obras de Churchill subastadas en Sothebys pertenecientes a la colección de Mary Soames, una de sus nietas, nos muestran el trabajo de un hombre sensible, escribe David Coombs, autor de “Winston Churchill, su vida y sus pinturas".

Revelan a alguien absolutamente decidido a superar una infinidad de problemas técnicamente difíciles. Tenía el sello distintivo de un artista serio. Este era un hombre que entendía bien las complejidades de la forma, la perspectiva y la composición”. Winston Churchill escribió “Cuando llegue al cielo quiero gastar una parte de mi primer millón de años en pintar…y así llegar al fondo del tema”

Beatriz Eugenia