Imagina poder ver todos los colores del espectro, y luego solo ver blanco, negro y gris. Pensarías que te pierdes algo, que el gris es solo una visión simplificada y limitada de la realidad.

Pero durante siglos, los pintores han despojado de color su arte, a propósito, para hacerlo más matizado y complejo.

El gris es un color neutro o acromático que significa literalmente que es un color “sin color”. La primera fórmula que a uno se le ocurre para obtener el color gris es mezclando blanco y negro. Esta mezcla la llamamos “gris neutro”, “gris acromático” o simplemente “gris”.

Sin embargo, los artistas también pueden obtener un gris mezclando dos colores complementarios, como el naranja y el azul, el amarillo y el violeta o el rojo y el verde. No solo eso, sino que a la misma mezcla de blanco y negro se puede agregar algún color puro logrando obtener un gris cálido o un gris frío. Una pequeña gota de anaranjado en nuestra mezcla nos daría un gris cálido, mientras que una pequeña cantidad de violeta nos ofrecería un gris frío.

El gris tiene un tipo de expresividad muy pasiva ya que por sí solo no es muy excitante. Sin embargo, como cada color que plasmamos en una obra puede generar una expresividad, sensación o connotación particular, en algunos casos estridente, el gris puede aportar mucha riqueza y complementar a otros colores ya sea realzando sus cualidades o matizándolas. Una obra de arte totalmente gris puede resultar muy estática y aburrida para algunos espectadores, pero si a esos tonos grises le agregamos un poco de algún otro color adquiere el carácter de aquél color añadido pero más discreto. Si la realidad fuese “a todo color”, es decir, si todo lo que percibimos fuera de colores puros, enloqueceríamos ante tal estímulo visual recibido. Neutralizar por tanto es relajante, equilibra la expresión y aporta estabilidad. Durante el Renacimiento y el Barroco el gris se utilizó con frecuencia para el dibujo de las obras al óleo. Esta técnica se le conoce como grisaille o grisalla. La obra se plasma primero en gris, blanco y negro para subsecuentemente dar capas de óleo de color transparente o veladuras. La obra en gris proporciona el sombreado, visible a través de las capas de color transparente. La grisalla ha resuelto el volumen para dar la tridimensionalidad. Dejar una obra en grisalla nos presenta una obra totalmente terminada pero acromática.

En el Renacimiento hubo un debate conocido como el “Paragone” (parangón) o la disputa de las artes en la que se trató de decidir cuál de las artes visuales era la primera. Principalmente la disputa se dio entre pintores y escultores. Básicamente, los escultores criticaban a los pintores por solo poder representar en dos dimensiones.

Los pintores respondieron usando el monocromatismo para mostrar cómo el juego de luz y sombra da volumen a la forma. El veneciano Tiziano llevó esta idea al extremo en la pintura "La Schiavona" (1510--12), que muestra a una mujer de pie al lado de lo que parece ser un busto de su propio perfil tallado en piedra. Así Tiziano no solo había pintado tridimensionalmente sino que también había “esculpido” dentro de su propia pintura. El gris era un color de fondo particularmente bueno para el oro y para los tonos de piel. Se convirtió en el fondo más común para los retratos de Rembrandt y las obras de Van Eyck, Rubens, Vermeer, Tiziano, El Greco o Ingres.

Varios artistas de mediados del siglo XIX utilizaron diferentes tonos de gris como Corot que con sus tonos verde gris y azul gris dio armonía a sus paisajes. Mc Neill Whistler creó un gris especial para el fondo del retrato de su madre y para su propio autorretrato.

A principios del siglo XIX apareció en el mercado un nuevo gris, el gris de Payne, creado por William Payne. Este gris es azulado oscuro pues se obtiene mezclando azul ultramar y negro. Es un gran favorito. Nuestros ojos pueden detectar más tonalidades de gris en una fotografía en blanco y negro que tonalidades de color en una imagen de color, indica Olafur Eliasson, artista islandés-danés.

Es un superpoder que los artistas, al parecer, han tenido durante siglos.

Beatriz Eugenia