Durante siglos el arte figurativo inundó los lienzos de los artistas. El público esperaba que las obras de arte fueran representacionales. La obra de arte tenía que ser una imagen “de algo”: un árbol, una jarra, una persona, un tazón de fruta.

Otro nivel más profundo a menudo se basaba en interpretaciones muy literales de las imágenes representadas. Si un artista quería representar la libertad podía pintar cadenas rotas o aves, por sus características visuales asociadas como el vuelo y las alas.

Esta necesidad de que el arte visual sea "de" una cosa u otra no se espera de otras formas de arte.

La música y la arquitectura, como por ejemplo, se interpretan comúnmente por sus características únicas como lo son sus formas sonoras y sus formas físicas, respectivamente.

A diferencia de las obras de paisaje, los retratos, las naturalezas muertas o las recreaciones detalladas de eventos famosos e iconografía, el arte abstracto se centra en la calidad visual del trabajo, permitiendo que los colores y las formas hablen sobre lo que representa una imagen. Picasso fue citado una vez diciendo: “En lo que a mí respecta, una pintura habla por sí misma. ¿De qué sirve dar explicaciones cuando todo está dicho y hecho? Un pintor tiene un solo lenguaje”.

Para aquellos que no están familiarizados, el realismo tradicional puede parecer más difícil de representar que el arte abstracto, pero ambas expresiones son igualmente complejas.

Un artista puede aceptar el reto de evocar sentimientos o sensaciones sin reproducir una imagen realista. Cuando la obra abstracta terminada efectivamente evoca la sensación o sentimiento perseguido, el artista ha logrado algo tan difícil como aquél que ha pintado con un realismo tradicional y académico.

El arte abstracto puede observar la realidad y recrearla, pero por supuesto, el resultado poco o nada tendrá que ver con el modelo que inspiró al artista, sino que será una interpretación única que no será repetible. El lenguaje visual usado será la forma, el color, la línea, los ritmos, el espacio y las dimensiones para obtener una composición que logrará existir de forma independiente a las referencias visuales del mundo real. Nos dará la opción de observar una nueva realidad.

El grado de abstracción de una obra de arte puede ser parcial, permaneciendo partes del natural y modificando otras, o absoluto, en donde no existe ningún rastro reconocible figurativo.

Dentro de la definición del arte abstracto se consideran tanto el geométrico como el no geométrico.

El arte abstracto geométrico sigue las raíces de Cézanne al ignorar la realidad, una tradición adoptada por cubistas como Picasso y Georges Braque, para crear obras de arte no representativas que aún enfatizan una dependencia de la lógica y el cálculo.

Alternativamente, el arte abstracto no geométrico encuentra libertad en la falta de orden, arrojando la lógica y el cálculo al viento, todo mientras empuja los límites de la forma para descubrir nuevos significados. El arte abstracto abarca movimientos como el cubismo, el expresionismo abstracto, el suprematismo, el neoplasticismo y el constructivismo entre otros.

Sin duda hay espectadores que deambulan por los museos proclamando “¡yo podría haber hecho esto!” frente a una obra abstracta. Puede parecer sencillo, pero el arte abstracto es difícil de realizar al tener niveles tan complejos de creación.

Beatriz Eugenia